APRENDER

Nuestra
vida está rodeada de muchas situaciones alrededor de nuestro trabajo cotidiano,
la familia y las relaciones personales de toda índole, en cada lugar debemos
tomar iniciativas, resolver situaciones y enseñar a los demás a trabajar, a
crear una mejor convivencia y a llevar una vida mejor. quien tiene más
elementos a su alcance, está en condiciones de cumplir con esta tarea de manera
eficaz, pues este valor no consiste en acumular conocimientos para ser un
erudito, sino para servir.
EXPERIENCIA

La experiencia es el conocimiento adquirido en el transcurso de nuestra vida, ayudándonos a tomar mejores decisiones ponderando posibilidades y riesgos; aprendemos en la intimidad de nuestro ser, en la familia, con los amigos, a través de la lectura, en el trabajo. A pesar de todo esto, muchas veces seguimos tomando decisiones a la ligera, cometiendo los mismos errores y cerrando nuestros oídos a los consejos que nos brindan personas con mas visión que nosotros.
LA
SUPERACIÓN:
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Las
aspiraciones que habitualmente tenemos en la vida, tienen su centro en aquellas
oportunidades, su provecho y la obtención de los frutos deseados. Por lo tanto,
podríamos decir que la superación es aquel valor que nos motiva a
perfeccionarnos, ya sea desde lo humano, espiritual, profesional, económico.
Por lo cual debemos vencer todos aquellos problemas que se nos presenten. Para
ello, desarrollaremos la capacidad de lograr cada objetivo propuesto. Es decir,
que la verdadera solución no tiene cantidad, sino por el contrario, calidad.
EL PERDÓN
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De esta
manera, debemos saber que los resentimientos nos impiden vivir plenamente,
quizás un acto que provenga del corazón puede cambiar nuestras vidas y la de
aquellos que nos rodean. Así, es necesario pasar por alto los detalles pequeños
que nos incomodan, para alcanzar la alegría en el trato cotidiano en la familia,
la escuela o la oficina.
LA
PUNTUALIDAD

en la actualidad con tanto trafico puede ser que lleguemos un poco tarde
pero tenemos que tomar en cuenta que no se haga un habito, la puntualidad es de
cuidado y precisión, para cualquier clase de cita.
el no ser puntual es una falta de consideración para los demás, para la
persona que espera es hacerle perder tiempo que es muy valioso el cual puede
utilizarse mejor , y aun peor cuando es a un superior al que se le hace
esperar.
LA RESPONSABILIDAD

Debe tenerse claro que concorde lo que crea una persona, la
responsabilidad ejercerá según las conveniencias de y necesidades respecto a
esa persona.
LA FAMILIA

LA DECENCIA

Posiblemente uno de los valores que habla más de una persona es la decencia; para vivirla se necesita educación, compostura, buena presencia y respeto por los demás, pero es muy notable la delicadeza que guarda respecto a la sexualidad humana y todo lo que de ella se deriva.
la decencia nos hace conscientes de la propia dignidad humana, por él se guardan los sentidos, la imaginación y el propio cuerpo, de exponerlos a la morbosidad y al uso indebido de la sexualidad.
DOCILIDAD

SENCIBILIDAD

CRITICA CONSTRUCTIVA

COMUNICACIÓN

COMPASIÓN

SERVICIO

por ahora, no me referiré a la obra de nuestra
nóbel: por no ser aquí el lugar adecuado y por querer delinear, algunas
reflexiones entorno al valor del servicio.
VOLUNTAD

PACIENCIA

los textos
de la misa recogen una parte del discurso del señor en el que hace referencia a
los acontecimientos finales de la historia. en esta larga alocución se
entremezclan diversas cuestiones relacionadas entre sí: la destrucción de
jerusalén -ocurrida cuarenta años después-, el final del mundo y la segunda
venida de cristo, llena de gloria y majestad. jesús anuncia también las
persecuciones que sufrirá la iglesia y las tribulaciones de sus discípulos.
este es el pasaje que nos propone el evangelio [1], al final del cual el señor
nos exhorta a la paciencia, a la perseverancia, a pesar de los obstáculos que
se puedan presentar:, con vuestra paciencia salvaréis vuestras almas.
SENCILLEZ

la
sencillez crece de las raíces sagradas, personificado una riqueza de virtudes y
valores espirituales que se manifiestan en las actitudes, las palabras, las
actividades y el estilo de vida. la sencillez es hermosa y, como la luna,
irradia frescura, en contraste con el resplandor del sol. la sencillez es
natural. puede tener una apariencia corriente y carente de atractivo para
aquellos cuya visión está acostumbrada a lo superficial. sin embargo, para
aquellos que poseen el discernimiento sutil de un artista, un vislumbre de
sencillez es suficiente para reconocer la obra maestra.
AMISTAD

RESPETO

a veces se
confunde al respeto con alguna conducta en particular, como los buenos modales
o la amabilidad, pero el respeto es algo diferente a esto, es una actitud. esta
actitud nace con el reconocimiento del valor de una persona, ya sea inherente o
también relacionado con una habilidad o comportamiento. (por ejemplo respetar
el "buen juicio" de alguien en particular.
ALEGRIA

la alegría
es un gozo opuesto al dolor, ya que la primera proviene del interior. es decir,
desde el centro de nuestra mente, de nuestra alma. Todo ello se manifiesta con
un bienestar, una paz reflejada en todo nuestro cuerpo. Por ejemplo, sonreímos,
tarareamos, silbamos y por sobre todas las cosas nos volvemos más afectuosos.
tal es así, que este estado suele contagiar a quienes nos rodean.
GRATITUD

El valor de la gratitud se ejerce cuando una persona experimenta aprecio
y reconocimiento por otra que le prestó ayuda. No consiste, necesariamente, en
“pagar” ese favor con otro igual, sino en mostrar afecto y guardar en la memoria
ese acto de generosidad. más que centrarse en la utilidad práctica del servicio
recibido, pondera la actitud amable de quien lo hizo.
Hay quienes creen que todo lo bueno que tienen lo han conseguido solos. Por
orgullo, o, a veces, por simple desatención, no saben reconocer el apoyo que
les dieron los demás en ese momento o circunstancia determinados. Esas son las
personas desagradecidas. aunque parezca increíble pueden llegar al extremo de
criticar o incluso hacer daño a quienes lo ayudaron. a veces se cierran todas
las puertas. a veces no, pues la generosidad nunca termina. sin embargo, como
no saben experimentar agradecimiento, se sienten solos, no descubren que los
demás los quieren y que merecen ese cariño. su malestar crece a cada día y los
entristece. el que agradece abre las cortinas más íntimas de su ser, permite
que entre el sol y proyecta hacia fuera su propia luz.
SINCERIDAD

para ser
sinceros debemos procurar decir siempre la verdad, esto parece muy sencillo,
pero muchas veces cuesta más de lo que se cree. se utilizan las ‘’mentiras
piadosas’’ para ocultar cualquier cosa que para nosotros es una tontería, pero
que en realidad a la persona que mientes haces daño, y esta pequeña mentira que
en un principio nos es nada se va haciendo más y más grande hasta que la verdad
se acaba sabiendo y sorprendiendo a quien mientes.
GENEROSIDAD

¿Qué hace
falta? ¿Cómo podremos contribuir aunque sólo fuese en un miligramo a la
curación de un medio social desgarrado y enfermo por tantos males y desdichas?
¿será acaso que hemos olvidado que vivimos en una relación con los demás, que
aunque a veces nos parezca innecesaria, nos hace ser lo que somos? ¿qué ha
pasado con la generosidad? veo en nuestra actual sociedad como, de manera
inconsciente, colocamos la comodidad, el dinero y la imagen como los valores
supremos dentro de las virtudes que todo ciudadano moderno debe de tener. ¿y la
generosidad, dónde queda? esa capacidad dentro del corazón humano que nos
despierta la necesidad de ayudar a los demás, de entregar parte de nuestro
tiempo a causas nobles, de desprendernos de algunas cosas que atesoramos, pero
que nunca usamos. ¿será que nuestra madre cultura nos está convenciendo de la
importancia de la egolatría como medio de figurar más en el teatro social?
HONESTIDAD

si una
persona en verdad quiere ser honesto debe empezar a aceptarse tal y
como es, con sus errores, defectos y virtudes para que así
mismo pueda respetar a sus semejantes. esta actitud genera
confianza en uno mismo y en aquellos quienes están en contacto con una persona
así.
para que
refuerces este valor a continuación te invito a que leas el libro un
instante… para ti el apartado el respeto a la individualidad por thomas
gordon donde nos habla del respeto hacía los demás y pondré algunas citas del
texto.
el respeto
a la individualidad.
SOLIDARIDAD

- - desde el punto de vista cristiano, todos los hombres son hijos de dios y por tanto, todos son hermanos, y esto nos lleva a buscar el bien de todas las personas por el hecho de que todos somos iguales, y no deben existir diferencias de ningún tipo.
- - desde el punto de vista de la ciencia del derecho, la solidaridad implica una relación de responsabilidad compartida y de obligación conjunta.
- en relación con la sociedad y la filosofía, podríamos decir que la solidaridad es un valor humano en el que las personas colaboran entre sí para ayudar a otros que lo necesitan, sin esperar alguna recompensa a cambio.
PRUDENCIA

la
prudencia nos ayuda a reflexionar y a considerar los efectos que pueden
producir nuestras palabras y acciones, teniendo como resultado un actuar
correcto en cualquier circunstancia. la prudencia en su forma operativa es un
puntal para actuar con mayor conciencia frente a las situaciones ordinarias de
la vida.
la
prudencia es la virtud que permite abrir la puerta para la realización de las
otras virtudes y las encamina hacia el fin del ser humano, hacia su progreso
interior.
la
prudencia es tan discreta que pasa inadvertida ante nuestros ojos. nos
admiramos de las personas que habitualmente toman decisiones acertadas, dando
la impresión de jamás equivocarse; sacan adelante y con éxito todo lo que se
proponen; conservan la calma aún en las situaciones más difíciles, percibimos
su comprensión hacia todas las personas y jamás ofenden o pierden la
compostura. así es la prudencia, decidida, activa, emprendedora y comprensiva.
AUTODONOMINIO

siempre
que se realizan acciones totalmente inadecuadas, es justamente porque esa
fuerza interior no existe. nuestro estado de ánimo, resulta en una convivencia
poco grata, que finaliza siempre en el impedimento de nuestros propósitos
buscados.
SACRIFICIO

debemos tener en mente que el sacrificio –aunque suene drástico el término-, es un valor muy importante para superarnos en nuestra vida por la fuerza que imprime en nuestro carácter. compromiso, perseverancia, optimismo, superación y servicio, son algunos de los valores que se perfeccionan a un mismo tiempo, por eso, el sacrificio no es un valor que sugiere sufrimiento y castigo, sino una fuente de crecimiento personal.
¿por qué es tan difícil tener espíritu de sacrificio? porque estamos acostumbrados a dosificar nuestro esfuerzo, y a pensar que “todo” lo que hacemos es más que suficiente. dicho de otra forma: debemos luchar contra el egoísmo, la pereza y la comodidad.
DEPRENDIMIENTO

el desprendimiento como valor se origina al reconocer que todos tenemos necesidades y en algunos casos encontramos personas con carencias. en cualquier situación debemos superar nuestro egoísmo e indiferencia para colaborar en el bienestar de los demás, no importa si es mucho o poco lo que hacemos y aportamos, lo importante es tener la conciencia de ofrecer algo, de aportar. en la generosidad que requiere el desprendimiento no cabe el ofrecer algo que nos sobra.
el valor del desprendimiento tiene que ver con varios aspectos, entre ellos: la importancia que le damos a las cosas, el uso que hacemos de ellas y la intención que tenemos para ponerlas al servicio de los demás.
OPTIMISMO

la principal diferencia que existe entre una actitud optimista y su contraparte –el pesimismo- radica en el enfoque con que se aprecian las cosas: empeñarnos en descubrir inconvenientes y dificultades nos provoca apatía y desánimo. el optimismo supone hacer ese mismo esfuerzo para encontrar soluciones, ventajas y posibilidades; la diferencia es mínima, pero tan significativa que nos invita a cambiar de una vez por todas nuestra actitud.
AMOR

SUPERACIÓN

la
superación es algo que, podríamos decir, está en la misma raíz del ser humano.
es algo propio el tratar de vencer los límites que nos impidan lograr algún
objetivo.
cuando
hablamos de superar y de lograr objetivos, quizás nos quedemos en una sola de
las partes de este valor y que es el de obtener un éxito puramente humano, los
logros económicos, el tener determinada posición dentro de los social, aunque
en realidad es mucho más, no es sólo algo que tenga que ver con la “cantidad”
de cosas que se logran, sino también en cuanto al “cómo” se logran.
la
superación personal tiene mucho que ver con la actitud de la persona, es un
deseo permanente por “mejorar”,
y no caer en el “conformismo”.
COMPRENSIÓN

la
incomprensión desde el punto de vista psicológico es un acto mental por medio
del cual se rechaza una situación, una problemática que tiene aspectos
materiales, pero cuyo origen es mental.
no podemos
cambiar a las personas, pero si guiarlas, conducirlas didácticamente,
sugerir ciertas situaciones sin herir susceptibilidades, pero hasta ahí nada
más.
BONDAD

En ocasiones el concepto de bondad es confundido con el de debilidad. A
nadie le gusta ser "el buenito" de la oficina, de quien todo el mundo
se aprovecha. Bondad es exactamente lo contrario, es la fortaleza que tiene
quien sabe controlar su carácter, sus pasiones y sus arranques para
convertirlos en mansedumbre.
EL VALOR DE LA
FAMILIA

El valor de la familia va más allá de los encuentros habituales e ineludibles, los momentos de alegría y la solución a los problemas que cotidianamente se enfrentan. El valor nace y se desarrolla cuando cada uno de sus miembros asume con responsabilidad y alegría el papel que le ha tocado desempeñar en la familia, procurando el bienestar, desarrollo y felicidad de todos los demás.
Formar y llevar a la familia en un camino de superación constante no es una tarea fácil. Las exigencias de la vida actual pueden dificultar la colaboración e interacción porque ambos padres trabajan, pero eso no lo hace imposible, por tanto, es necesario dar orden y prioridad a todas nuestras obligaciones y aprender a vivir con ellas. Debemos olvidar que cada miembro cumple con una tarea específica y un tanto aislada de los demás: papá trabaja y trae dinero, mamá cuida hijos y mantiene la casa en buen estado, los hijos estudian y deben obedecer.
DECENCIA EL VALOR
DE LA DIGNIDAD

La decencia es el valor que nos hace conscientes de la propia dignidad humana, por él se guardan los sentidos, la imaginación y el propio cuerpo, de exponerlos a la morbosidad y al uso promiscuo e indebido de la sexualidad.
Cuando una persona deja de vivir este valor, su personalidad sufre una transformación poco agradable: muchas de sus conversaciones hacen referencia al tema sexual; continuamente busca algo que estimule su imaginación y sentidos (revistas, películas, internet, etc.); la mirada se vuelve inquieta, buscando enfocarse en personas físicamente atractivas; asiste a espectaculos y lugares donde la sexualidad humana es sólo una forma de tener placer...
COHERENCIA

Con este valor somos capaces de cumplir con mayor eficacia nuestras obligaciones, pues hace falta ser honesto y responsable; en nuestras relaciones personales es indispensable para ser sinceros, confiables y ejercer un liderazgo positivo; para nuestra persona, es un medio que fortalecer el carácter y desarrolla la prudencia, con un comportamiento verdaderamente auténtico.
En primera instancia, el problema de vivir este valor es que somos muy susceptibles a la influencia de las personas y lugares a los que asistimos; por temor callamos, evitamos contradecir la opinión equivocada, o definitivamente hacemos lo posible por comportarnos según el ambiente para no quedar mal ante nadie. No es posible formar nuestro criterio y carácter, si somos incapaces de defender los principios que rigen nuestra vida. Lo mejor es mantenerse firme, aún a costa del cargo, opinión o amistad que aparentemente está en juego.
LA SANA DIVERSIÓN
El
valor de la sana diversión consiste en saber elegir actividades que nos
permitan sustituir nuestras labores cotidianas, por otras que requieren menor
esfuerzo, sin descuidar nuestras obligaciones habituales, facilitando el
desarrollo físico, intelectual y moral de las personas.
Hay quienes piensan que divertirse consiste en reír todo el tiempo y hacer sólo las cosas que nos gustan y sirven de entretenimiento, sin embargo, una buena diversión va mucho más allá de sentirse bien y cómodo.
La realidad es que todos nos divertimos de alguna manera, pero cabe cuestionarnos si todas nuestras alternativas permiten formar y desarrollar los valores; muchas veces dejamos “reposar” (a los valores) y actuamos como si la diversión fuera un apartado en nuestra vida.
Hay quienes piensan que divertirse consiste en reír todo el tiempo y hacer sólo las cosas que nos gustan y sirven de entretenimiento, sin embargo, una buena diversión va mucho más allá de sentirse bien y cómodo.
La realidad es que todos nos divertimos de alguna manera, pero cabe cuestionarnos si todas nuestras alternativas permiten formar y desarrollar los valores; muchas veces dejamos “reposar” (a los valores) y actuamos como si la diversión fuera un apartado en nuestra vida.
El problema de fondo radica en la moderación de nuestros gustos y el control de nuestras apetencias, es decir, saber dedicar el tiempo necesario e indispensable a cada actividad recreativa y no caer en cualquier tipo de excesos.
COMUNICACIÓN

Con facilidad podemos perder de vista que la comunicación entra en el campo de los valores. Precisamente cuando hay problemas de comunicación en el trabajo, con la pareja, con los hijos o con los amigos se comienza a apreciar que una buena comunicación puede hacer la diferencia entre una vida feliz o una vida llena de problemas.
El valor de la comunicación nos ayuda a intercambiar de forma efectiva pensamientos, ideas y sentimientos con las personas que nos rodean, en un ambiente de cordialidad y buscando el enriquecimiento personal de ambas partes.
No todas las personas con una magnífica y agradable conversación poseen la capacidad de comunicarse eficazmente, en muchos de los casos transmiten anécdotas y conocimientos producto de la experiencia, la información y las vivencias que han tenido, pero con el defecto de no dar la oportunidad a que otros se expresen y compartan sus puntos de vista. En si, esto no es malo, pero se debe tener cuidado de no caer en excesos.
PACIENCIA

La
paciencia es el valor que hace a las personas tolerar, comprender, padecer y
soportar los contratiempos y las adversidades con fortaleza, sin lamentarse;
moderando sus palabras y su conducta para actuar de manera acorde a cada
situación.
Al encontrarnos con personas que a nuestro juicio siempre son molestas, inoportunas o “lentas”, podemos caer en el error de fingir una actitud paciente, es decir, dar la apariencia de escuchar sin alterarse ni expresar emoción, buscando escapar de la situación lo más rápido posible dando respuestas breves y un tanto cortantes, eso sí, procurando que no se den cuenta para no herir los sentimientos; a esto se le llama indiferencia, insensibilidad ante el estado de ánimo de los demás.
Al encontrarnos con personas que a nuestro juicio siempre son molestas, inoportunas o “lentas”, podemos caer en el error de fingir una actitud paciente, es decir, dar la apariencia de escuchar sin alterarse ni expresar emoción, buscando escapar de la situación lo más rápido posible dando respuestas breves y un tanto cortantes, eso sí, procurando que no se den cuenta para no herir los sentimientos; a esto se le llama indiferencia, insensibilidad ante el estado de ánimo de los demás.
SERVICIO

Las
personas serviciales viven continuamente estuvieran atentas, observando y
buscando el momento oportuno para ayudar a alguien, aparecen de repente con una
sonrisa y las manos por delante dispuestos a hacernos la tarea más sencilla, en
cualquier caso, recibir un favor hace nacer en nuestro interior un profundo
agradecimiento.
La persona que vive este valor, ha superado barreras que al común de las personas parecen infranqueables:
La persona que vive este valor, ha superado barreras que al común de las personas parecen infranqueables:
-
El temor a convertirse en el “hácelo todo”, en quien el resto de las personas
descargará parte de sus obligaciones, dando todo género de encargos, y por lo
tanto, aprovecharse de su buena disposición.
La
persona servicial no es débil, incapaz de levantar la voz para negarse, al
contrario, por la rectitud de sus intenciones sabe distinguir entre la
necesidad real y el capricho.
VOLUNTAD

Todo nuestro actuar se orienta por todo aquello que aparece bueno ante nosotros, desde las actividades recreativas hasta el empeño por mejorar en nuestro trabajo, sacar adelante a la familia y ser cada vez más productivos y eficientes. En base a este punto, podemos decir que nuestra voluntad opera principalmente en dos sentidos:
- De manera espontánea cuando nos sentimos motivados y convencidos a realizar algo, como salir a pasear con alguien, iniciar una afición o pasatiempo, organizar una reunión, asistir al entrenamiento...
-
De forma consciente cada vez que debemos esforzarnos a realizar las cosas:
terminar el informe a pesar del cansancio, estudiar la materia que no nos gusta
o dificulta, recoger las cosas que están fuera de su lugar, levantarnos a pesar
de la falta de sueño, etc. Todo esto representa la forma más pura del ejercicio
de la voluntad, porque llegamos a la decisión de actuar contando con los
inconvenientes.
SERENIDAD

El
valor de la serenidad nos hace mantener un estado de ánimo apacible y sosegado
aún en las circunstancias más adversas, esto es, sin exaltarse o deprimirse,
encontrando soluciones a través de una reflexión detenida y cuidadosa, sin
engrandecer o minimizar los problemas.
Cuando las dificultades nos aquejan fácilmente podemos caer en la desesperación, sentirnos tristes, irritables, desganados y muchas veces en un callejón sin salida. A simple vista el valor de la serenidad podría dejarse sólo para las personas que tienen pocos problemas, en realidad todos los tenemos, la diferencia radica en la manera de afrontarlos.
Cuando las dificultades nos aquejan fácilmente podemos caer en la desesperación, sentirnos tristes, irritables, desganados y muchas veces en un callejón sin salida. A simple vista el valor de la serenidad podría dejarse sólo para las personas que tienen pocos problemas, en realidad todos los tenemos, la diferencia radica en la manera de afrontarlos.
Con
el fin de conocer mejor la importancia de la serenidad, primero debemos hacer
conciencia de algunas realidades que nos impiden lograr desarrollar este valor
con eficacia:
-
No podemos abandonar nuestras ocupaciones habituales y escaparnos a algún lugar
lejano para meditar con tranquilidad; dejarnos arrastrar por la tristeza;
trabajar con menos intensidad, o esperar a que alguien tome nuestro problema en
sus manos y lo resuelva.
ORDEN

El orden externo de la persona, de su espacio de trabajo, de su casa o incluso de su automóvil, son muy importantes, es cierto, pero lo más importante es el orden interior y es el que más impacta a la vida.
Sin duda todos conocemos a gente desordenada que olvida pagar sus cuentas, o que no sabe colocar sus prioridades adecuadamente en la vida y que termina generando un desastre en su propia vida y en la de los demás.
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